智利破产制度如何运作:依据第20.720号法律的企业清算与重整全流程
Cómo funciona la quiebra en Chile: liquidación y reorganización de empresas bajo la Ley 20.720, paso a paso
Se te juntaron las deudas, los cheques no dan y el teléfono suena solo con cobranzas: la palabra "quiebra" empieza a rondar. O al revés: un cliente que te debe caja acaba de entrar en liquidación y no sabes si vas a ver un peso. La ley que ordena todo esto es la Ley 20.720, reformada en 2023 por la Ley 21.563. Y lo primero que conviene saber es que "quebrar" ya no es una sola cosa: hay tres caminos distintos —reorganizar, liquidar o renegociar— y cuál te toca depende de si eres empresa o persona natural, y de si quieres salvar el negocio o cerrarlo ordenadamente. Acá te explico, paso a paso y con la ley en la mano, cómo se paga, en qué orden, y —la pregunta que más duele— qué le pasa al dueño y a los avales que firmó.
1. La Ley 20.720 y los tres caminos: reorganizar, liquidar o renegociar
La Ley 20.720 —modernizada por la Ley 21.563 de 2023— es la que fija, según su artículo 1, el régimen general de los procedimientos concursales destinados a reorganizar y/o liquidar los pasivos y activos de una Empresa Deudora, y a repactar los pasivos y/o liquidar los activos de una Persona Deudora. Traducido: define qué haces cuando ya no puedes pagar.
La ley distingue dos tipos de deudor. La Empresa Deudora es toda persona jurídica de derecho privado y toda persona natural que haya sido contribuyente de primera categoría en los 24 meses previos. La Persona Deudora es la persona natural que no calza en esa definición (por ejemplo, un trabajador dependiente sobreendeudado). Esa distinción decide qué procedimiento te corresponde.
Hay tres grandes caminos:
- Reorganización: para empresas que quieren seguir funcionando y llegar a un acuerdo con sus acreedores para reestructurar la deuda.
- Liquidación: se realizan (venden) los bienes de la empresa y con eso se paga a los acreedores en un orden legal. Puede ser voluntaria o forzosa.
- Renegociación: un procedimiento administrativo, gratuito y ante la Superintendencia, pensado solo para la persona natural.
Tres actores hacen que la maquinaria funcione: el Veedor, cuya misión es propiciar los acuerdos entre el deudor y sus acreedores en la reorganización; el Liquidador, que realiza el activo del deudor y procura pagar los créditos en la liquidación; y la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir), que fiscaliza a ambos y lleva el Boletín Concursal.
2. Reorganización: cómo intentar salvar la empresa (y el escudo de los 60 días)
Si el negocio es viable pero está ahogado de deuda, la reorganización es la vía para no cerrar. Aplica solo a la Empresa Deudora, que la inicia presentando una solicitud ante el tribunal de su domicilio.
Su pieza más potente es la Protección Financiera Concursal (PFC): un escudo temporal. Dictada la Resolución de Reorganización, el artículo 57 ordena que durante 60 días (prorrogables) el deudor goce de esa protección, en virtud de la cual no podrá declararse ni iniciarse en su contra una liquidación, ni juicios ejecutivos, ejecuciones de cualquier clase ni restituciones en juicios de arrendamiento. En simple: se congelan las cobranzas judiciales y nadie te puede embargar mientras negocias. Además, los contratos vigentes se mantienen y no pueden terminarse anticipadamente solo por haber entrado a reorganización.
Ese plazo de 60 días no es fijo. El artículo 58 permite prorrogarlo hasta por 60 días más con el apoyo de acreedores que representen más del 30% del pasivo, y en un solo acto hasta por 120 días si el apoyo llega a más del 50% del pasivo.
Durante ese tiempo el deudor, asistido por el Veedor, propone un Acuerdo de Reorganización Judicial que la Junta de Acreedores vota. Si se aprueba, la empresa sigue operando con la deuda reestructurada. Si el deudor no cumple los pasos o el acuerdo se rechaza, el tribunal puede pasar directo a la liquidación.
3. Liquidación: voluntaria o forzosa (y cuánto cuesta pedirla)
Cuando no hay salvación posible, se liquida: se venden los bienes y con el producto se paga. Hay dos puertas de entrada.
Liquidación voluntaria. El artículo 115 permite que la propia Empresa Deudora solicite ante el juzgado su Liquidación Voluntaria, acompañando una lista completa de bienes, deudas, trabajadores, juicios y su información tributaria y bancaria. Es el dueño reconociendo que no da más y pidiendo cerrar ordenadamente.
Liquidación forzosa. El artículo 117 la pone en manos del acreedor: cualquier acreedor podrá demandar el inicio de la liquidación de una Empresa Deudora cuando, por ejemplo, esta cesa en el pago de una obligación que conste en título ejecutivo vencido, o cuando existen dos o más ejecuciones sin bienes suficientes. Ojo con un detalle importante: esa causal no puede invocarse contra los fiadores, codeudores subsidiarios o avalistas de la empresa —volveremos a esto en la sección del dueño—.
Pedir la liquidación forzosa no es gratis ni gratuito de trámite: el artículo 118 exige acompañar un vale vista o boleta bancaria por 100 unidades de fomento a la orden del tribunal, para financiar los gastos iniciales y los honorarios del Liquidador. Si luego se dicta la liquidación, esa suma se le reconoce al acreedor solicitante con preferencia de primera clase.
Notificada la demanda, el deudor va a una Audiencia Inicial (artículo 120) donde puede consignar y pagar, allanarse, acogerse a reorganización u oponerse. Si no comparece o no hace nada, el tribunal dicta la Resolución de Liquidación.
4. El orden de pago: quién cobra primero (prelación de créditos)
Esta es la pregunta que todos hacen: si se liquida, ¿quién cobra y en qué orden? La respuesta no está en la Ley 20.720, sino en el Código Civil, en su artículo 2472, que define la primera clase de créditos —los que se pagan antes que nadie con los bienes del deudor—.
Ese artículo enumera, en orden, entre otros:
- Las costas judiciales en interés general de los acreedores y los gastos del propio procedimiento de liquidación.
- Las remuneraciones de los trabajadores, las asignaciones familiares, ciertas indemnizaciones laborales y las cotizaciones de seguridad social, con los límites en UF que fija la ley.
- Las indemnizaciones legales y convencionales de origen laboral, con topes por año de servicio.
- Los créditos del Fisco por impuestos de retención y de recargo (como el IVA que retuviste).
La lógica es clara y conviene entenderla: los trabajadores y el Fisco van adelante. Recién después de saldar esa primera clase se paga a los acreedores con garantías reales (hipotecas, prendas) y, al final de la fila, a los acreedores valistas o comunes —el proveedor sin garantía suele quedar aquí—. Por eso, si tu deudor quebró y le vendías a crédito simple, es realista esperar recuperar solo una parte, o nada, según lo que alcancen los bienes.
5. ¿Y el dueño? Los avales personales no desaparecen
Acá viene la parte que más quita el sueño. La regla general es que la empresa (una SpA, una limitada) responde con su patrimonio, no con el bolsillo del socio. Pero eso tiene un gran matiz práctico: los avales y fianzas personales que firmó el dueño para conseguir crédito son obligaciones aparte, y la liquidación de la empresa no las borra.
La Ley 20.720 lo insinúa en el artículo 117: la causal para pedir la liquidación forzosa de la empresa no puede invocarse contra los fiadores, codeudores subsidiarios o avalistas. Eso protege al avalista de ser arrastrado a la quiebra de la empresa por esa vía —pero no extingue su deuda personal—. El banco o el proveedor que tiene tu firma como aval podrá cobrarte a ti, como persona, por los caminos ordinarios.
¿Y si esa deuda personal te sobrepasa? Ahí entra el deudor como persona natural, con dos opciones propias: su propia liquidación de bienes, o —si es Persona Deudora— la renegociación que vemos enseguida. La clave que muchos empresarios descubren tarde: cerrar la empresa y resolver los avales personales son dos problemas distintos, y conviene planificarlos juntos desde el principio, no cuando ya llegó la demanda.
6. La renegociación de la persona natural: sin tribunal y gratis
Para la persona natural sobreendeudada —incluido el dueño ahogado por sus avales, si califica como Persona Deudora— la ley abre una salida administrativa ante la Superir, sin abogado obligatorio y sin costo de tribunal.
El artículo 260 fija el umbral: la Persona Deudora puede someterse a renegociación si tiene dos o más obligaciones vencidas por más de 90 días corridos, actualmente exigibles y de origen diverso, cuyo monto total supere las 80 unidades de fomento, siempre que no haya sido notificada de una demanda de liquidación simplificada. Quedan fuera deudas como los alimentos y la compensación económica.
Una vez que la Superir declara admisible la solicitud, el artículo 264 activa un escudo parecido al de la reorganización: mientras dura el procedimiento, no podrá solicitarse la liquidación de la persona ni iniciarse en su contra juicios ejecutivos, ejecuciones de cualquier clase ni restituciones en arrendamiento, se suspende la prescripción y dejan de correr los intereses moratorios pactados. El objetivo es sentarse a acordar un pago realista con todos los acreedores a la vez, en audiencias ante la Superintendencia.
7. Cuánto dura, cuánta gente lo usa y qué hacer si tu deudor quebró
La ley fija plazos por etapa (la PFC de 60 días prorrogables, las audiencias, los períodos de verificación), pero la duración total real de una liquidación depende del tamaño de la masa y de la complejidad de los bienes: puede ir de meses a años. Por eso no te fíes de promesas de plazos exactos; lo honesto es planificar por etapas.
En volumen, la reforma de 2023 movió la aguja. Según cifras difundidas por la Superir, durante 2024 las liquidaciones de empresas cayeron con fuerza frente al año anterior, mientras que los procedimientos de personas —liquidaciones y renegociaciones— crecieron de forma marcada, con la Región Metropolitana concentrando cerca de la mitad de los casos. La tendencia es clara: los mecanismos para personas naturales se volvieron mucho más usados tras la reforma.
Y si el que quebró es tu deudor, el paso concreto es verificar tu crédito: presentarte en el procedimiento, dentro de los plazos, acreditando lo que te deben y la preferencia que tengas. Si no verificas, quedas fuera del reparto. Revisar el Boletín Concursal a tiempo y actuar rápido es la diferencia entre recuperar algo y no recuperar nada.
En resumen
La Ley 20.720, reformada por la Ley 21.563, no ofrece una sola "quiebra" sino tres caminos: reorganizar la empresa (con el escudo de 60 días de la Protección Financiera Concursal), liquidarla —voluntaria o forzosamente— o, tratándose de una persona natural, renegociar ante la Superir. Cuando se liquida, el orden de pago lo manda el artículo 2472 del Código Civil: primero trabajadores y Fisco, después las garantías reales y, al final, los acreedores comunes. Lo que muchos empresarios descubren tarde es que cerrar la empresa no borra los avales personales que firmó el dueño: esas son deudas aparte que sobreviven y hay que enfrentar como persona. Cada caso tiene plazos, requisitos y montos propios (las 80 UF de la renegociación, las 100 UF para pedir la liquidación forzosa), así que antes de firmar o de dejar pasar un plazo, conviene sentarse con un abogado a ver tu situación concreta. En Dahua Legal te acompañamos en chino mandarín y español.
Importante: este artículo es información general y no constituye asesoría legal para un caso particular. Las normas pueden cambiar con el tiempo; ante tu situación concreta, consulta con un abogado.
债务缠身、支票无法兑现、电话响个不停全是催收——"破产"二字开始在脑海中盘旋。或者情况相反:一位欠您货款的客户刚刚进入清算程序,而您不知道能否收回哪怕一分钱。规范这一切的法律是第20.720号法律,并已于2023年经第21.563号法律修订。首先应当明白的是,"破产"已不再是单一概念:存在三条不同的路径——重整、清算或重新协商——具体适用哪一条,取决于您是企业还是自然人,以及您是希望挽救经营还是有序地结束经营。以下我们将逐步、依据法律条文,向您说明清偿如何进行、以何种顺序进行,以及最令人揪心的问题:企业主本人及其所签署的个人担保将会面临什么。
1. 第20.720号法律与三条路径:重整、清算或重新协商
第20.720号法律——经2023年第21.563号法律现代化修订——依据其第1条,确立了破产程序的一般制度,旨在对债务企业的资产与负债进行重整和/或清算,并对债务自然人的负债进行重新约定和/或对其资产进行清算。通俗地说:它界定了当您无力偿付时应当怎么做。
该法律区分两类债务人。债务企业指一切私法法人,以及在此前24个月内曾为第一类别纳税人的一切自然人。债务自然人指不属于上述定义的自然人(例如负债累累的受雇劳动者)。这一区分决定了适用于您的程序。
存在三条主要路径:
- 重整:适用于希望继续经营、并与债权人达成协议以重组债务的企业。
- 清算:变现(出售)企业资产,并据此按法定顺序向债权人清偿。可分为自愿清算与强制清算。
- 重新协商:一项在监管局进行的行政程序,免费办理,仅面向自然人。
使这套机制运转的有三个角色:监督人(Veedor),其职责是在重整中促成债务人与债权人之间的协议;清算人(Liquidador),负责变现债务人资产并力求清偿债权;以及破产与重整监管局(Superir),负责监管前两者并管理破产公告栏。
2. 重整:如何设法挽救企业(以及60天的保护盾)
如果经营本身可行,只是被债务拖垮,重整便是避免关门的途径。它仅适用于债务企业,由企业向其住所地法院提交申请启动。
其最有力的手段是破产财务保护(PFC):一面临时的盾牌。作出重整裁定后,第57条规定,在60天内(可延长)债务人享有该项保护,据此不得对其宣告或启动清算,亦不得对其提起执行之诉、任何形式的强制执行或租赁之诉中的返还。简言之:司法催收被冻结,在您协商期间任何人都不能查封您的财产。此外,现行合同继续有效,不得仅因进入重整而被提前终止。
这60天并非固定。第58条允许在代表30%以上负债的债权人支持下再延长至多60天;若支持达到50%以上负债,可一次性延长至多120天。
在此期间,债务人在监督人协助下提出一份司法重整协议,交由债权人会议表决。若获通过,企业即可在债务重组后继续运营。若债务人未履行相关步骤或协议被否决,法院可直接转入清算。
3. 清算:自愿或强制(以及申请的费用)
当已无挽救可能时,便进行清算:出售资产,以所得款项清偿。有两扇入口。
自愿清算。第115条允许债务企业自行向法院申请自愿清算,并附上资产、债务、员工、诉讼及其税务和银行信息的完整清单。这是企业主承认无以为继、请求有序结业的方式。
强制清算。第117条将其交由债权人行使:当债务企业停止清偿一项载于已到期执行名义的债务,或存在两项以上执行程序而无足够财产时,任何债权人均可请求启动对债务企业的清算。请注意一个重要细节:该事由不得针对企业的保证人、从属共同债务人或个人担保人(avalistas)提出——我们将在关于企业主的章节中再次讨论这一点。
申请强制清算既非免费亦非无须成本:第118条要求附上一张以法院为受款人、金额为100个发展单位(UF)的银行本票或保付支票,用于支付初始费用及清算人报酬。若随后作出清算裁定,该款项将作为申请债权人的第一类别优先债权予以承认。
送达起诉后,债务人须出席初步听证(第120条),在庭上可以提存并付款、承认请求、转入重整或提出异议。若不出庭或不作任何表示,法院即作出清算裁定。
4. 清偿顺序:谁先受偿(债权顺位)
这是每个人都会问的问题:一旦清算,谁能受偿、以何种顺序?答案不在第20.720号法律中,而在《民法典》第2472条,该条界定了第一类别债权——即以债务人财产优先于一切人受偿的债权。
该条按顺序列举了,其中包括:
- 为债权人共同利益而产生的诉讼费用及清算程序本身的开支。
- 劳动者的报酬、家庭补助、某些劳动补偿金,以及社会保障缴费,均以法律规定的UF限额为限。
- 劳动性质的法定及约定补偿金,按服务年限设有上限。
- 国库因代扣及附加税产生的债权(例如您代收的增值税)。
其逻辑清晰,值得理解:劳动者与国库排在前列。只有在清偿第一类别之后,才轮到拥有物权担保(抵押、质押)的债权人受偿;而排在队伍最末的是普通无担保债权人——无担保的供应商通常就处于此位。因此,若您的债务人破产、而您采用的是简单赊销,现实地看,只能期望按财产所能覆盖的程度收回一部分,甚至一无所获。
5. 那么企业主呢?个人担保不会消失
这里是最令人辗转难眠的部分。一般规则是,企业(如股份公司SpA、有限责任公司)以其自身财产承担责任,而非以股东的钱包。但这在实践中有一个重大保留:企业主为取得信贷而签署的个人担保与保证是独立的债务,企业的清算并不会将其抹去。
第20.720号法律在第117条中已有暗示:请求对企业强制清算的事由不得针对保证人、从属共同债务人或个人担保人提出。这保护担保人不被通过该途径卷入企业破产——但并不消灭其个人债务。持有您担保签字的银行或供应商,仍可通过普通途径向作为个人的您追偿。
那么,若这笔个人债务令您不堪重负?此时便轮到作为自然人的债务人登场,其有两条专属选择:对本人财产的清算,或——若属债务自然人——即将谈到的重新协商。许多企业主往往为时已晚才明白的关键在于:结束企业与解决个人担保是两个不同的问题,宜从一开始便一并规划,而非等到起诉已至。
6. 自然人的重新协商:无须法院且免费
对于负债累累的自然人——包括因个人担保而不堪重负、且符合债务自然人条件的企业主——法律在监管局面前开辟了一条行政途径,无须强制委托律师,亦无法院费用。
第260条设定了门槛:债务自然人若有两项以上逾期超过90个自然日、当前可请求履行且来源各异的债务,且其总额超过80个发展单位(UF),在未被送达简易清算起诉的前提下,即可进入重新协商。诸如扶养费与经济补偿等债务被排除在外。
一旦监管局裁定申请可受理,第264条便启动一面与重整类似的盾牌:在程序进行期间,不得请求对该自然人进行清算,亦不得对其提起执行之诉、任何形式的强制执行或租赁返还,时效中止,约定的迟延利息停止计算。其目的在于,在监管局主持的听证中,与全体债权人同时坐下来,商定一份切合实际的清偿方案。
7. 耗时多久、多少人在使用,以及若您的债务人破产该怎么办
法律为各阶段设定了期限(可延长的60天破产财务保护、各次听证、债权申报期等),但一次清算的实际总耗时取决于财产规模与资产复杂程度:可能从数月到数年不等。因此,请勿轻信确切期限的承诺;诚实的做法是按阶段规划。
就数量而言,2023年的改革改变了格局。据破产与重整监管局(Superir)公布的数据,2024年企业清算较上一年大幅下降,而针对个人的程序——清算与重新协商——则显著增长,其中首都大区集中了近半数案件。趋势十分明显:改革之后,面向自然人的机制被使用得远为频繁。
而如果破产的是您的债务人,具体的步骤是申报您的债权:在期限内参加程序,证明对方所欠数额及您所享有的优先顺位。若不申报,您将被排除在分配之外。及时查阅破产公告栏并迅速行动,正是收回部分与一无所获之间的分水岭。
小结
第20.720号法律经第21.563号法律修订,并非只提供单一的"破产",而是三条路径:重整企业(享有破产财务保护的60天盾牌)、清算企业(自愿或强制),或者——就自然人而言——在监管局面前重新协商。一旦清算,清偿顺序由《民法典》第2472条决定:劳动者与国库在先,其后是物权担保,最后才是普通债权人。许多企业主往往为时已晚才明白:结束企业并不能抹去企业主所签署的个人担保——那是独立的债务,会存续下来,必须以个人身份面对。每种情形都有各自的期限、条件与金额(重新协商的80个UF、申请强制清算的100个UF)。因此,在签署任何文件或错过任何期限之前,宜与律师坐下来审视您的具体情况。在大华律师事务所(Dahua Legal),我们以中文(普通话)与西班牙语为您提供协助。
重要提示:本文为一般性信息,不构成针对个案的法律意见。相关规定可能随时间调整,具体情况请咨询专业律师。
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