Cómo contratar bien a un trabajador en Chile (sin errores que te cuesten caro)
Contratar a tu primer trabajador —o al décimo— parece simple: te pones de acuerdo en el sueldo, das la mano y la persona empieza a trabajar al día siguiente. Pero en Chile el "día siguiente" ya activa una serie de obligaciones legales, y los errores que se cometen al inicio son justamente los que después salen caros: multas, juicios laborales y cotizaciones que tienes que pagar igual.
Este artículo va directo, de empresario a empresario. Aquí están los puntos que tienes que tener claros antes de que tu trabajador entre por la puerta, para que la relación parta bien y no termine en un tribunal.
1. El contrato debe estar por escrito (y hay plazo)
En Chile el contrato de trabajo es consensual: existe desde que hay acuerdo, aunque sea de palabra. Pero la ley te obliga a escriturarlo dentro de un plazo. Según el artículo 9 del Código del Trabajo, tienes 15 días desde que el trabajador ingresa para hacer constar el contrato por escrito y firmarlo en dos ejemplares (uno para cada parte). El plazo baja a 5 días si el contrato es por obra, trabajo o servicio determinado, o si dura menos de 30 días.
No cumplir tiene doble costo. Primero, una multa de 1 a 5 UTM. Segundo —y mucho más peligroso— la ley establece que, a falta de contrato escrito, se presume legalmente que las estipulaciones son las que declare el trabajador: el sueldo, la jornada y las funciones que él diga. En un conflicto, eso te deja sin defensa. Por eso escriturar a tiempo no es un trámite: es tu propia protección.
La regla práctica: el contrato firmado va primero, el trabajo después. No al revés.
2. Qué debe decir el contrato como mínimo
El artículo 10 del Código del Trabajo exige que el contrato contenga, al menos, ciertas estipulaciones. Si falta alguna, el documento queda incompleto y te expones a problemas. Estos son los elementos mínimos:
- Lugar y fecha del contrato.
- Individualización de las partes, con indicación de la nacionalidad y las fechas de nacimiento e ingreso del trabajador.
- Naturaleza de los servicios (la función) y el lugar o ciudad donde se prestarán.
- Monto, forma y período de pago de la remuneración.
- Duración y distribución de la jornada de trabajo.
- Plazo del contrato (a plazo fijo, indefinido o por obra).
- Los demás pactos que acuerden las partes.
Un contrato bien redactado desde el primer día evita la mayoría de las discusiones que después terminan en la Inspección del Trabajo. Y recuerda: cualquier cambio posterior también tiene que ir por escrito. Lo explicamos aquí: Cómo modificar un contrato de trabajo en Chile.
3. El "período de prueba" NO existe en Chile
Este es, de lejos, el error más común entre empresarios chinos, y conviene decirlo claro: en el derecho laboral chileno no existe el "período de prueba". No hay un mes ni tres meses en los que puedas despedir libremente "porque todavía estaba a prueba". Desde el primer día existe contrato de trabajo, con todas sus obligaciones: cotizaciones, vacaciones proporcionales y causales legales para poner término.
Lo que sí existe es el contrato a plazo fijo, regulado por la ley (lo vemos en el punto siguiente). Si tu intención es probar a alguien por un tiempo acotado, ese es el camino correcto y legal, no un "período de prueba" informal que no te protege.
4. Plazo fijo vs. indefinido: cuidado con las renovaciones
El contrato puede ser indefinido (sin fecha de término) o a plazo fijo. Según el artículo 159 N°4 del Código del Trabajo, la duración del contrato a plazo fijo no puede exceder de un año como regla general. Para gerentes o personas con un título profesional o técnico de una institución de educación superior, el máximo sube a dos años.
Aquí está la trampa que muchos no ven venir: el contrato a plazo fijo se transforma en indefinido en varios casos. Primero, si el trabajador sigue prestando servicios con tu conocimiento después de vencido el plazo. Segundo, con la segunda renovación de un plazo fijo. Y tercero, si la persona presta servicios discontinuos en más de dos contratos a plazo durante doce meses o más en un período de quince meses, la ley presume que el contrato es indefinido.
En la práctica: si renuevas un plazo fijo una segunda vez, o dejas que la persona siga trabajando pasado el plazo, ya tienes un contrato indefinido —con todo lo que eso implica al momento de un despido.
5. Honorarios no es lo mismo que relación laboral
Contratar "a honorarios" para ahorrarse cotizaciones es otro error caro. Lo que define un contrato de trabajo según el artículo 7 del Código del Trabajo es la subordinación y dependencia: que la persona cumpla horario, reciba instrucciones, use las herramientas de la empresa y esté integrada a tu organización. Si esos elementos están presentes, hay relación laboral, se llame como se llame el papel que firmaron.
Cuando un trabajador "a honorarios" que en los hechos estaba subordinado reclama, un tribunal puede declarar que existía relación laboral encubierta. ¿La consecuencia? Tienes que pagar las cotizaciones adeudadas, las indemnizaciones y las multas como si siempre hubiera sido trabajador con contrato. Los honorarios son para servicios verdaderamente independientes; si la persona trabaja para ti como un empleado, va con contrato de trabajo. Si más adelante tienes que terminar la relación, revisa también cómo se calcula y paga un finiquito en Chile.
6. La jornada máxima y la reforma a 40 horas
La jornada ordinaria tiene un tope legal. El artículo 22 del Código del Trabajo, modificado por la Ley 21.561, fija una jornada ordinaria máxima de 40 horas semanales. Esa reducción es gradual: contada desde la publicación de la ley (26 de abril de 2023), la jornada baja de 45 a 44 horas el primer año, a 42 horas el tercer año y a 40 horas el quinto año.
Todo lo que el trabajador haga por sobre ese tope se rige por las reglas de horas extraordinarias, que tienen sus propios límites y recargo. Definir bien la jornada en el contrato —duración y distribución— te evita reclamos por horas extra mal pagadas.
7. El consejo práctico que resume todo
Si te quedas con una sola idea de este artículo, que sea esta: firma el contrato antes de que el trabajador empiece a laborar, o el primer día. No "la próxima semana", no "cuando tenga tiempo". El contrato firmado a tiempo, completo y con la jornada y el sueldo bien definidos, es la mejor inversión legal que puedes hacer al contratar.
Y dos prevenciones más que valen oro: paga las cotizaciones desde el primer mes —no hacerlo tiene consecuencias serias, que explicamos en qué pasa si no pagas las cotizaciones de tu trabajador—, y antes de desvincular a alguien revisa que la causal y el procedimiento sean los correctos, como vemos en cómo despedir a un trabajador en Chile sin equivocarte.
En Dahua Legal somos un bufete chileno especializado en la comunidad china. La abogada Shujuan Jia operó más de 10 años empresas de importación y exportación en la Zona Franca de Iquique (ZOFRI), es Magíster en Derecho Penal (PUCV) y ha tramitado más de 1.000 causas penales. Puede revisar tus contratos y explicarte directamente en chino, sin intermediarios, cómo contratar bien desde el inicio. Si quieres una visión más amplia, mira también nuestra guía para prevenir problemas legales en tu empresa en Chile y conoce a nuestros abogados chinos en Chile.
Importante: este artículo es información general y no constituye asesoría legal para un caso particular. La normativa puede cambiar con el tiempo; para tu situación concreta, consulta a un abogado.
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